viernes, 22 de mayo de 2026
El Atleti y su contrato social
domingo, 12 de mayo de 2024
De cambios de dimensión (no existen)
Hace unos años que llegó el Real Madrid al fútbol femenino. Fue sintomático que lo hicieran cuando ya no había tiempo para cumplir el trámite de la fusión con una asamblea y tuvieron que quedarse con el nombre de CD Tacón para ese primer año. A pesar de todo lo que se escribió por parte de los ya destapados voceros no ha habido ningún cambio de dimensión.
Cinco años después de la famosa portada del Marca, no diría que el Real Madrid Femenino no sea un fiasco, pero ni por asomo ha cumplido las expectativas generadas. De entrada su aparición sólo sirvió para una extraña alianza con la RFEF, reventar el débil modelo televisivo que paliaba la falta de ingresos de estos clubes y detener la profesionalización de las jugadoras.
Es significativo que fuese el derby de ayer en el Estadio Alfredo Di Stefano fuera el primero en el que hubo entradas para afición visitante. Hasta ahora el Real Madrid no vendía más entradas que a sus socios. Ni siquiera se ha aventurado a abrir el Bernabeu para un partido, como sí han hecho otros equipos, algunos infinitamente más humildes.
Y es que si han llegado a conquistar el segundo puesto en la Liga F y han jugado la Champions League femenina, todavía no han llegado a competir por ambos títulos. Su propia afición no les toma en serio. Pero hay que ser honestos. Era muy pretencioso pensar que la sola llegada iba a significar el salto definitivo, algo que no ha conseguido un evento casi heroico como la conquista del Mundial el pasado verano.
Proyectos más asentados como los de FC Barcelona y Atlético de Madrid muestran sus partidos en familia. Sólo salen de esa dinámica en puntuales días festivos, en los que se abren las puertas del estadio grande. O cuando un título se celebra en el prolegómeno del partido del equipo masculino...
Volviendo al caso del Real Madrid, el derby de ayer (clásico es otra cosa, no una etiqueta reciente y paralela) tiene por tanto una vertiente positiva. Se puede y se debe abrir al público. Ayer los goles de uno y otro equipo se celebraron, se veían camisetas de ambos equipos, se escucharon gritos y cánticos de ambas aficiones. Eso sí, es poner las bases del cambio de dimensión.
Sr. Pérez: No vuelva a cerrar las puertas, deje que la gente vaya a Valdebebas, deje que la gente pueda disfrutar del fútbol de esas grandes jugadoras, no todo es la televisión. Ese final en el que las jugadoras firmaban camisetas y charlaban con la gente de la grada es el ingrediente que faltaba, el que hechiza al público en estos tiempos de comunicados y millones de followers en las redes, pero frialdad en el trato.
En cuanto al partido, pues el Real Madrid llevó el tempo del partido, pero sin alma y sobre todo sin plan. Marcó puntualmente en una buena jugada y luego en un rechace. Linda Caicedo me recordaba esos extremos de balonmano que ocupan el vértice hasta que un pase y un despiste defensivo les da ocasión de lucirse. Y así el resto de buenas jugadoras que han ido trayendo, esperando un momento de genialidad o un error defensivo.
El Atleti no fue mejor, pero tuvo oficio. Esperó su momento. Incluso encontró el empate casi a continuación del gol de Møller (por cierto, genial el toquecito de Brunn) para no permitir ilusiones. Y supo apretar en la segunda parte, concretando con los goles y las mejores ocasiones. En ese partido, el Real Madrid de hoy todavía no puede competir. Ya veremos más adelante. Sí, apareció Lola, pero más paradas tuvo que hacer Misa. Junto con las delanteras, también aparecieron Olga Carmona y Claudia Zornoza, pero más y mejor se vió a Eva Navarro, Rash Ajibade, Ludmilla y Ana Vitoria.
El Atleti de hoy tampoco puede competir con el Barcelona, ha permitido con su mala adaptación a estos tiempos y la mala planificación que el Real Madrid le adelante en la tabla. Pero sigue teniendo ascendiente sobre el nuevo rival. Aún duele esa final de Butarque. Veremos mañana. La moraleja de esta historia es que sólo con el nombre no se gana.
Un saludo del Abu
Pd. Que no se me olvide. Todavía hay que certificar esa plaza de Champions.
viernes, 1 de septiembre de 2023
Campeonas mundiales (y siempre con piedras en el camino)
jueves, 21 de octubre de 2021
Siete partidos de liga Iberdrola
Empecemos por el comienzo. El camino elegido parece correcto. Tanto el entrenador como las jugadoras vienen de la Primera Iberdrola. Tras varios años de fichajes de intermediario y de cesiones de jugadoras por formar se agradece un perfil experimentado.
Las cuatro primeras victorias ante Rayo Vallecano, Real Madrid, Sporting y Alavés ha sido con la aportación de varias de estas incorporaciones. Maitane en el centro, Banini y Bárbara Latorre en la mediapunta y Sheila y Kgatlana en ataque. También ha aparecido la cedida de este año en el lateral Benedicte Simon.
Pocos errores y contundencia suficiente para poder ganar con solvencia, si bien el partido ante el Alavés dejó dudas pues dos errores supusieron el 1-1 y el 2-2. Afortunadamente la salida de Banini y su gol cerraron el partido.
El empate en el Canódromo ya mostró debilidades. El Madrid CFF sigue siendo un equipo incómodo y tras el gol inicial el Atlético Femenino reaccionó rápido, pero el penalty de Merel Van Dongen (que había metido un buen gol) nos llevó a un nuevo empate y no se vieron muchas llegadas ni fluidez en el ataque en el resto del partido.
El otro empate, esta vez en la Palmera ante el Granadilla, visita siempre complicada se debió a un error de Laia que cedió un balón en área peligrosa. Luego se dominó pero todavía Ludmila no está en forma y la ausencia de Deyna se notó en exceso. Como comentaba, se deben a errores puntuales o a falta de fluidez que se puede trabajar.
Por otro lado está la derrota en casa ante el Barcelona. Había ilusión, teníamos presente la victoria en Supercopa y en liga el año pasado pero no pudo ser. El Campeón de Europa fue superior y mostró que nos saca años de trabajo. No está en nuestra liga.
El objetivo del año sigue siendo acompañar al Barcelona en la Champions, poner distancia con el resto y dejar claro a los recién llegados la experiencia y que lo importante no es llegar y caer bien. Seguiremos pendientes y seguiremos con ilusión.
Un abrazo del Abu
jueves, 1 de julio de 2021
También tarde, pero resumo. El Atleti Femenino
Decir que ya sabía yo que este momento llegaría no sirve de nada. A ver, estaba claro que más tarde o más temprano otros aprenderían la lección y sabrían reforzarse con criterio, como el Levante o la Real Sociedad. Además el Barcelona dejaría de hacer el tonto dilapidando grandes jugadoras y dejando de fallar en momentos extraños. Además de la llegada del Real Madrid. Y diablos, que conseguir tres ligas seguidas es muy complicado, pero seguir la racha casi imposible.
Aún así, el Atleti no ha sabido romper con su leyenda. Reconstruir el equipo año tras año y seguir jugando como los ángeles no puede ser fácil y más cuando se ha perdido el bloque que llevó al éxito y lo que ha venido no ha sabido hacerse un sitio ni romper la mala dinámica al menos.
Dejo un número claro. Del equipo que ganó la última liga en Zubieta, al inicio de la temporada sólo quedaban (apenas un año y dos meses después) siete jugadoras. De ellas Chidiac sólo estuvo testimonialmente y dejó el equipo tras la primera vuelta y Menayo se ha perdido la temporada por su lesión. Perder el bloque tan rápido dificulta el rendimiento del conjunto.
Luego podremos hablar del cáncer (menos mal, superado) de Virginia, de la lesión de Charlyn, de los casos de COVID y de mala suerte en general. Pero la realidad es que el grupo estaba por trabajar y consolidar y si se han hecho fichajes interesantes y jugadoras como Laia, Deyna y Leicy no son sorpresas ni esperanzas, ha pesado más la atonía de los fichajes de complemento.
Mucho se atacó a Dani en la primera vuelta, los resultados no fueron buenos, pero se trabajó en dar solidez y no fallar. El Barcelona se fue lejos, pero la Champions era alcanzable. Sánchez Vera empezó bien ganando la Supercopa, pero no se encontró la tecla, se perdió el orden y dejaron de llegar los goles de Deyna y Ludmila.
Tras la salida de Jade Moore al acabar la primera vuelta y la lesión de Charlyn quedó claro que hacía falta un cerebro en el centro del campo y gol arriba. En su lugar han llegado jugadoras, que para mi modesto entender, eran un complemento, mediaspuntas con polivalencia pero sin una orientación clara en la construcción ni de momento gol. Ni Njora, Bonetti o Ajibade a pesar de demostrar momentos de calidad resolvieron.
Las cesiones tampoco han resultado. No digamos Moore con su media cesión o Diallo lesionada desde que llegó. Laurent y Kazadi han demostrado su adaptación a punto de irse.
¿El futuro? Pasa por confiar en un bloque, el que sea y en invertir para conservarlo. Hay 17 jugadoras con contrato en vigor, pero la mayor parte terminan sus contratos a finales de la próxima temporada. La dirección tendrá que esforzarse.
El otro frente es dar con un entrenador que sepa gestionar el grupo. Villacampa inició el lío y Sánchez Vera supo mantenerlo. Después no se ha acertado. Será difícil, los entrenadores de nivel no van a la liga femenina, al menos no de momento.
Hay una buena cantera y habrá que ver si se confía en Claudia, Alejandra o Jana. Además está Anita que ha encadenado dos cesiones. Virginia tardará en volver. Se han comunicado las primeras salidas (Knaak, Strom, Duggan, Charlyn, las cedidas...) pero no se sabe si habrá más.
Así que en este momento, además del banquillo, harán falta dos laterales, alguien en el centro y algo de gol. Pero sobre todo, más allá de grandes fichajes, sobre todo hace falta proyecto, estabilidad e ilusión.
Aupa Féminas
Un saludo del Abu
miércoles, 23 de diciembre de 2020
Carrusel arriba por Deyna Castellanos
Cuando escribo estas líneas todavía ando un tanto alucinado por lo sucedido en Alcalá. Si el partido de Valdebebas fue un planteamiento técnico y un desarrollo físico, el partido con la Real Sociedad fue un duelo de poder a poder en el que ganó el último que quedó en pie, en realidad la última, Deyna. El carrusel por lo tanto se queda en la parte de arriba.
El programa doble con la Real empezó en Alcalá y a tortazos. Un gol tempranero de Ludmila, un golazo de Nerea y un gol mal anulado a Fransi dejaban claro que se iba a ver un buen partido. Y nada claro para el Atleti, que sigue mostrando mucha indecisión atrás, especialmente en los errores de Peyraud y Tounkara. Tampoco ayuda que Guagni no termina de coger el tono físico tras el COVID.
La Real de Natalia Arroyo es un equipo que sin descuidar la fortaleza defensiva sabe buscar su momento y golpea arriba con mucho criterio. Fransi también es una jugadora muy interesante y quizá sólo les falte que Nahikari termine con sus problemas físicos para llegar al 100%.
El gol de Laia en propia puerta tras un centro de una supuestamente jubilada con ilusión de juvenil Bárbara Latorre hacía pensar en que la victoria en Valdebebas iba a ser un oasis entre derrotas en casa.
Pero Deyna Castellanos, que parecía estrella a largo plazo, sigue empeñada en crecer y hacer de todo. No conforme con acompañar a Ludmila y asistirla en muchos de sus goles, centra milimétricamente y es capaz de rematar y tirar de fuera del área. Ambos goles demuestran su calidad, especialmente el segundo. No se pudo hacer más ni la Real pudo responder.
El Atleti se va al parón de Navidad en posición de Champions con dos manotazos en la mesa, pero con las baja de Jade Moore y Alex Chidiac que dejan el equipo al acabar su cesión y rescindir su contrato. Debemos pensar que aparte de esperar la pronta recuperación de Strom, Lindahl, Menayo y Charlyn en enero habrá alguna incorporación, especialmente en el centro donde Leicy y Meseguer cumplen perfectamente pero no tienen sustitutas.
Tercer puesto tras esta victoria meritoria, con el Barça con ventaja y tres partidos por jugar. Y a un punto de ese Real Madrid que mostró costuras en el primer Derby. La situación no es mala y hay que seguir confiando en Dani y en el plantel actual. Al menos va demostrando orgullo y calidad, aunque falte equilibrio y el bloque esté por construir.
Feliz año a todos los seguidores del Futfem.
Abu











