Vaya por delante y así nos quedamos tranquilos. Creo en mi equipo pero el resultado no es bueno. Empate 1-1 y a jugarte las habichuelas en campo ajeno. No es lo que uno sueña, ahora bien, son semis de Champions y como dice Pérez Reverte a través de Alatriste "no queda sino batirnos". Punto final. Ahora a lo que me gusta.
Veníamos de la oda al fútbol del martes. Seré cholista, pero no soy gilipollas. Una leche. El 5-4 del Parque de los Príncipes es un disparate, un empacho. Eso no es fútbol. Será que me hago mayor, pero en un combate yo quiero reglas, un equilibrio entre defensa y ataque. PSG y Bayern prometían calidad y definición y eso no está mal, pero la realidad es que la pelea a puñetazos acabó en tiros a quemarropa.
Ayer Arsenal y Atleti fueron fútbol. Del de verdad. Es cierto que fallaron, pero hubo táctica, hubo presión, contras, precauciones y también hubo ocasiones y emoción. Vale, hubo un arbitraje verdaderamente escalofriante (no valdría ni para un partido de solteros contra casados) y todas las buenas ocasiones se fallaron. Aún así, el cuadro de ayer lo compro para el salón, la cocina, el dormitorio... y el del martes se queda en publicidad para vallas.
El Arsenal ha mutado su juego alegre del principio de Arteta. Dicen que lleva así toda la temporada. Ayer lo mostraron bien. No esperan atrás, pero no buscan generar. Presionan alto, ahogan y buscan el error. Y si no, balón parado. Lanzadores y buenos rematadores. Controlaron el primer tiempo, aunque con pocas ocasiones.
Contra eso tocaba esperar. No fallar y saber romper. Era partido de fuego lento. Y las oportunidades llegaron en la segunda parte. Giuliano se tuvo que ir, Le Normand se fue al centro de la defensa, Pubill al lateral y Llorente tuvo libertad por banda. Clave. Sí echamos de menos a Barrios, Johnny no aporta ideas, pero si está Koke y Griezmann y Julián se asocian puede haber fuego.
La segunda parte sólo hubo Arsenal cuando el tal Makkelie se dió cuenta de que la acción de Hancko no colaba para penalty. No descarto que el propio Čeferin participase en la discusión vía pinganillo. No hubo castigo pero el Arsenal se volvió a hacer con el partido. Y así acabó.
Oportunidades claras perdidas. Lookman nos ha acostumbrado mal. Hasta ayer había sido letal en sus llegadas al área. No cambia mi percepción sobre él. Fichajazo. El martes no fallará. De todas formas esos minutos de la segunda parte, entre penalties (otra de Makkelie, vaya mano) el Arsenal fue consciente de sus problemas. Se fue vivo.
¿Pegas? Ninguna. Todos respondieron. Oblak apenas tuvo trabajo. Hancko puede estar convaleciente pero una pena que no llegara el año pasado. Pubill y Ruggieri siguen a lo suyo, Johnny fue a más. Julián y Griezmann tuvieron que alejarse del área pero tuvieron sus ocasiones también.
Me encanta este fútbol y me fascinó el Atleti. Habrá quien no lo entienda y quien se escude en el empate. El martes hablamos. Budapest no está más cerca pero no es imposible. Y el Arsenal lo vió, digan lo que digan sobre los penalties infames.
Un saludo del Abu
Seguid soñando, malditos
Pd. No estuve ayer. Pero orgulloso de mi gente, del Metropolitano y de ese tifo con el que empezó la cosa y del ambiente los 90 y pico minutos. Sé que los que vayan al Emirates cumplirán con creces.
