martes, 31 de marzo de 2026

SDLog a perro flaco...

 


En Luchán el Logroñés volvió a dejar pasar otra oportunidad. Y son ya 15... demasiados partidos como para confiar en que los demás compañeros de viaje en esto de la parte baja no van a ganar. Tienen sus rachas, les cuesta, pero lo acaban consiguiendo. Es muy clarificador ver la tabla en la jornada 14 y la que tenemos hoy.

Quiero seguir teniendo fé, quiero ser optimista, pero tras cada oportunidad perdida está claro que las victorias valen menos. Ganar puede significar poco o ningún avance, pero hay que seguir. No hay más remedio.

El equipo muestra otras cosas. Aguilá está trabajando. Ya no deja que el equipo se asuste atrás, pero al exponer el rival encuentra huecos, lagunas porque el equipo se descose. Ya si algún jugador se deja llevar y es amonestado o expulsado... ufff. A perro flaco todo son pulgas. Si el año pasado salía todo este año no sale nada.

En Luchán apareció el viento y dos equipos con problemas y necesidad y sin confianza dejaron pasar los minutos sin grandes ocasiones. El corsé fue cayendo poco a poco, pero el partido estaba condenado al resultado gafas o a resolverse por una acción puntual. Y la encontró el Logroñés, en una asistencia de Dani Sancho que San Martín... duele hasta pensarlo. Perro flaco, nada que hacer. Partidazo del canterano (que alguien se lo diga), el fútbol es una mierda cuando se pone así.

Esperemos que esas molestias de David Sánchez se queden en un susto y que tengamos a todos los efectivos ante el Basconia. A Sergio Gil le quema el balón, no es apenas resolutivo y Diego Núñez se multiplica en el corte y la brega. No es poco, pero hace falta cerebro y generación. Ayensa no llega, Moha ni se acerca, Dani Sancho pelea pero tampoco marca. Jugamos muy lejos del área. El remate es algo muy puntual, demasiado.

En fin, partido a partido. Toca pensar en el Basconia. No hay más horizonte ni más objetivos que los tres puntos. No es fácil pero no es imposible. Domingo, las Gaunas, 17:00. Y la gente que siga. Ejea estaba lejos y respondieron.

Como respondió Onda Blanquirroja. Qué difícil es narrarlo y, lo que me tocó, comentarlo. No hay cifras de audiencias. Supongo que alguien nos escuchó, aunque ese gol que esperaba no llegó, quiero pensar que pudo hacerse una idea de lo que pasó. Desde luego el periodista frustrado que llevo dentro se fue a casa contento, el aficionado ilusionado se quedó más frustrado que el periodista.


Seguid soñando, malditos. Volveré.

Un saludo del Abu

Pd. Y de postre podcast Play Logroñés, os vais a aburrir de un servidor.

martes, 17 de marzo de 2026

RFEF y sus finales: Esto no va de filantropía


Después de 13 años de #LaCopamola, de ser el título más asequible, de estar años sin jugar una eliminatoria en casa, el Atleti ha llegado a la final. Un sueño. Para mí, siempre es el partido del año, lo espero con ganas y me encanta sentarme a verlo por televisión a la vez que me fastidia perdérmelo. Lo juegue el Madrid, el Betis o el Escalerillas.

Evidentemente cada año sueño con que ese partido lo juegue mi Atleti. He estado en cuatro finales de Copa y a pesar de tener dos victorias y dos derrotas, guardo recuerdos de ellas para toda la vida. Cualquiera que haya viajado para ver la final de Copa sabe que es la fiesta del fútbol español de cada año.

Todo son problemas y cada año se hace un poco más cuesta arriba ir. El madrugón para coger el transporte, las emociones, la espera hasta que llegue el partido y el montón de horas que te pasas sin dormir hasta que vuelves. También puedo están las eternas alzas de precios en los alojamientos, los restaurantes, los taxis... en la ciudad que alberga la final. 

Pero igual que el subidón por la victoria o el palo por la derrota forman parte del juego, tienes alternativas para sortear esas subidas. Puedes ir y volver "en el día", puedes llevarte comida y bebida de casa y si hace falta dormir en el coche. Es así en cada viaje futbolero. Un buen maletero y una nevera de viaje además de localizar áreas de servicio con zonas amplias para parar.


Pero cada día más el Problema, el que poco a poco va alejando a la gente del fútbol no está en la logística del viaje. Y ya avanzo que es una batalla perdida y que no hay nada que hacer. El fútbol es un bien de lujo. Podemos justificarlo como queramos. Espectáculo de masas, grandes inversiones, enormes salarios, carácter universal... pero no hay filantropía. En la gestión no hay entes ni personas desinteresados, velando por el club humilde o el aficionado de a pié.

Un mito que todavía hoy hay que romper es que el ente que rige el fútbol y que debería hacer (algún) contrapeso para evitar el capitalismo salvaje, pero que se ha llevado la Supercopa a Arabia y pone los precios para acceder el espectáculo no es una ONG de desarrollo ni una Fundación filántrópica.

No voy a analizar mucho las leyes. El que tenga pensado que una Federación es un organismo que depende del estado o del gobierno, le recomiendo que se olvide. Real Decreto 1835/1991, de 20 de diciembre, sobre Federaciones deportivas españolas y la actual Ley 39/2022, de 30 de diciembre, del Deporte dejan claro que (cito) "las Federaciones deportivas españolas son Entidades asociativas privadas, sin ánimo de lucro y con personalidad jurídica y patrimonio propio e independiente del de sus asociados".

Se acabó. Prestan un servicio de interés público como es el fomento del deporte y tienen una cierta tutela por organismos públicos, pero no hay más. Gestionan las normas e imparten justicia sobre las mismas. No son empresas, pero contratan, venden y compran y, claro, ponen precios y sacan rendimientos.

Podría decirlo de cualquier Federación, pero con el peso social que tiene el fútbol la RFEF es la más poderosa y los distintos presidentes que ha tenido han ido dando vueltas de tuerca en el sentido contratista del asunto.

Ya lo expliqué en Federaciones de Fútbol: ¿No tendrían que ayudar? y alguna otra entrada sobre la rapiña vivida con la Liga Femenina o la antigua segunda B. El comportamiento de la RFEF debería ser, sino el de un padre, al menos el de un ente que busca fomentar y ayudar a los clubes, los jugadores y otros agentes. Pero no, casi siempre actúa como un contratista que busca siempre la gestión en exclusiva de los derechos televisivos, publicitarios y de cualquier otra índole para luego repartir a su antojo las migajas.

Incluso llegaron a gestar una huelga de las árbitras en el fútbol femenino reclamando una subida de salarios puestos por la propia RFEF. Lo que vino después fue un alza descomunal en las tasas de arbitraje.

Dicho esto, la batalla está perdida. He buscado los precios de la final del año pasado entre Madrid y Barcelona también en la Cartuja. Confieso que ni me enteré. Lamentablamente en la RFEF cuentan con la falta de interés de las aficiones que no juegan la final. Son muy similares a los de este año. También dejo los precios de la final en el Camp Nou entre Athletic y Barcelona de 2015. Ninguno de los precios de las gradas de fondo supera los 80 euros...

No he dado ningún paso para buscar agrupaciones, ni medios de transporte. Mi decisión se basaba en la pereza y en dejar a la familia dos días tirada por una diversión. No tengo fuerza moral para decirle a nadie que no vaya. La gente se quejará y lamentará estos costes, pero harán el esfuerzo y asístirán.

¿Acabará la final en Arabia como la Supercopa? Es probable, no lo sé. Pero están matando la gallina de los huevos de oro. Con esos precios, poco podrá ganar Sevilla y sus empresas y negocios. El retorno que puede dejar el evento a la ciudad tiene el peor competidor, el propio evento. Alguien tendrá que recapacitar, muchos de los aficionados que viajarán irán con lo justo y gastarán poco o nada. Pero sólo es fútbol... 

Un saludo del Abu

lunes, 2 de marzo de 2026

Derby Logroñés: Si la improvisación se queda sola...


A veces el fútbol da lugar a pequeños milagros. El equipo con problemas se sobrepone, alguien toca esa tecla inesperada y aparece la magia, dejando al previsible ganador con cara de incredulidad preguntándose qué ha pasado. Un nuevo entrenador, un cambio de esquema, un jugador que aparece... cualquier argumento es válido. Esto del fútbol es un juego maravilloso y estas cosas pasan a menudo.

La realidad es que es muy difícil. El milagro no suele llegar solo. Hay que acompañarlo. Hay que generar dudas en el favorito y no dejarle sitio para que esté cómodo y hacerlo desde el primer momento. No se pueden cometer errores y sobre todo hay que ser eficaz con las oportunidades. 

La cuestión es que ayer estaba en Las Gaunas y necesitaba creer. No me quedaba otra. Y como yo todos los de nuestro Logroñés (que yo sepa no somos de Albacete). Pero ayer no fue suficiente, empezamos con gol en frío y luego penalty y expulsión innecesaria (que no injusta, ocasión perdida para que Zubiri demostrase su experiencia). 2-0 y el partido perdido antes de acabar el primer tiempo. El día de los milagros será más adelante.

Siendo honestos Aguilá sólo había tenido una semana para ver a todos los jugadores y probar algo. Improvisó un adelantamiento de líneas y entre el 1-0 y el 2-0 sirvió para tener un atisbo de control del partido. La aparición de Santafé probablemente tenía la intención de hacer circular la pelota y filtrar pases, pero le falta ritmo competitivo, sólo vimos sus nervios. No se generaron ocasiones claras. Sólo Telletxea aparecía para buscar la portería. Había más valentía que en el derby de Diciembre pero nada más. No hubo partido.

Enfrente vimos a Berto Rosas peleando y rematando. Sigo pensando que poco asistido, pero ayer le sobró. Anai estuvo más controlado, pero la UDL se apoyó en la creación de Marí y en las penetraciones de Santana y Otadui. Y además Rivero tirando de fuera. El resto no tuvieron trabajo. Ayer no hubo opción y el resultado fue abultado y justo.

No puedo añadir nada más. Lo de ayer ya no es nuestra liga, como no lo es el objetivo del ascenso y el playoff. Toca mirar hacia adelante y tomar cada partido de los que quedan como una final. Y un solo objetivo válido en cada uno: Los tres puntos. Hemos dilapidado el margen de puntos que se consiguieron con el buen inicio. Hay que adelantar a uno y evitar la promoción y el descenso. El camino es encomendarse a la experiencia del entrenador y su capacidad para refrescar las cabezas para salir de la infame dinámica y salir a ganar.

Sólo me queda hablar de la nueva experiencia con onda Blanquirroja comentando el partido con Ricar. Fue duro hacer el partido completo con todo lo que pasó. Espero haber estado a la altura, con el paso de los minutos era más complicado sacar ideas y ver detalles, pero era lo que tocaba y para un periodista frustrado y un admirador de los verdaderos periodistas deportivos tener esta experiencia es un regalo.

Seguid soñando malditos.

Un abrazo del Abu