miércoles, 22 de julio de 2026

Mundial 2026: Segunda estrella y segunda foto


Es tremendo mirar atrás y recordar todos esos mundiales en los que por unas cosas o por otras, buenas selecciones españolas quedaban en el camino. Empezabas con el "y si, sí", revisando el camino que te podía tocar en los cruces (Francia en cuartos, Italia en semis, Brasil sólo en la final) y luego llegaba ese arbitraje, ese gol que no entró o simplemente la realidad del equipo... y a casa con otro "lo que pudo ser".

No he elegido la foto por casualidad. Desde 1982 he visto a varias selecciones levantar la escultura dorada de la FIFA. Podía ser Italia, Brasil, Alemania, Francia... todas me parecían históricas y muy alejadas del nivel de España. Bueno, quizá no era el nivel, pero desde luego llegaban, desplegaban su juego y ganaban. Recuerdo a Tardelli celebrando su gol como un loco, los regates y la mano de Maradona, Bebeto acunando a su hijo, Zidane o esos mundiales que no vi en directo, pero de los que me he hartado de ver documentales como aquel Brasil del 70 y otros tantos.

Así que si en 2002, tras el atraco de Al-Ghandour contra Corea del Sur, me hubieran dicho que dos jugadores españoles, Iniesta y Ferrán Torres, iban a formar parte de esos recuerdos gloriosos y que íbamos a tener dos fotos del podio y  sobre todo, dos estrellas en la camiseta nacional, como poco me hubiera reído un rato.

No voy a resumir todo el mundial. No creía en Luis de la Fuente. Le tengo simpatía por su origen riojano, pero no me gustó el famoso aplauso a Rubiales y cómo se libró de aquello y lo que me parecía bienquedismo al hacer la selección. Lo primero no lo puedo olvidar y perdonar. Pero lo segundo se ha demostrado falso, me equivoqué. De la Fuente ha sido independiente, tenía criterio y tenía plan. Ha resultado ser el entrenador perfecto y ha dado con la tecla al construir el grupo y ponerles a jugar.

Y no lo tenía fácil. Los jugadores no han llegado tan frescos al Mundial como llegaron a la Eurocopa. El partido de Cabo Verde lo demostró claramente. Además no se planteó bien. Todos recordaron el inicio de 2010, pero ante Suiza hubo muchas más ocasiones y la selección, aún perdiendo, demostró un simple problema de rodaje que se solventó. Volviendo a este mundial, De la Fuente trabajó, tomó decisiones y aunque el discurso no fue todo lo autocrítico que debiera, cambió piezas.

En cuanto a los jugadores, dentro de las limitaciones de su estado físico, han ido de menos a más. Rodri ha sido la referencia, junto a Fabián. Pedri no ha podido brillar, como Lamine, pero trabajo no les ha faltado. Baena tampoco ha sido brillante, pero hizo circular la pelota y creando problemas. Atrás Laporte y Cubarsí (19 años... impresionante) han sido infranqueables. Pedro Porro me ha hecho olvidar a Llorente. Cucurella, Olmo, Oyarzábal, Merino, Ferrán... Como bien dijo de la Fuente, son más que una buena selección, son el mejor equipo. Hasta Unai, que no tuvo que hacer paradas, pero apareció de la nada como un relámpago fuera de su área para solventar dos situaciones peligrosas.

En general ha faltado precisión en los últimos pases y acierto en el remate (que no se me olvide el bendito pase de Ferrán a Merino contra Portugal). Pero el balón circulaba, España dominaba y asfixiaba a los rivales. El gol tenía que llegar y aunque fue tarde en más de un partido, no hubo prórrogas hasta la final, ni goles rivales hasta que llegó el de Bélgica en una ocasión aislada. Rivales supuestamente menores... minimizados, casi anulados. Pero Francia no era menor (de hecho era la favorita por sus jugadores de arriba) ni Argentina, ni Portugal... y también quedaron en nada o en poquito.

Argentina: Siempre referencia. En cada mundial he revisado si podía cruzarse en nuestro camino y más de una vez, han sido mi elección cuando España caía. Me llevé una decepción cuando la Finalissima no se jugó. Me da igual lo que nos traigan las redes. Así seguirá. Me sorprendió ese impulso de ver el enemigo cuando me crucé el día de la final con varias personas con la albiceleste. No volverá a pasar. No es justo. No soy así.

La final. Fútbol. Orgulloso de nuestra selección. No se amilanaron por ser la final ni tener un rival con tradición y tres estrellas. Fue un partido más. Tenían el plan y lo aplicaron. Faltaba el gol y hubo prórroga. ¿El arbitraje y el VAR? Ya no importan. Vincic mostró la misma mala fé que Al-Ghandour, pero esta España no tenía los problemas de aquella. Argentina ni tiró a portería, salvo cuando tuvo que lanzarse a la desesperada. Ganó el mejor.

Son muchas las ideas que me vienen y se van sobre lo visto estas semanas. Pero aquí lo dejo. Lo de después... frustración, rabia y redes. No hay más. 

Qué alegría. Dos estrellas, dos fotos de podio... qué pasada.

Un saludo del Abu



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