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domingo, 29 de septiembre de 2013

0-1: Adios, complejo, adios






No es que a estas alturas, tras lo comentado, celebrado y disfrutado, tenga tentación alguna de renegar del triunfo en la Copa. Todo lo contrario. Sin embargo, la historia, el corazón y qué diablos, las ganas que le tengo al vecino, me hacían soñar con una victoria como la de ayer (bueno, la goleada, tendrá que esperar, no se puede tener todo en la vida). Una victoria desde el curro, desde la táctica, desde jugadores que se sepan hombres y no nombres y que no ofrezca dudas por tal o cual decisión arbitral o a la vista de las ocasiones, sobre todo las que se fallaran.

Han sido catorce largos años, que se rompieron en la Copa, pero con la sensación de que fue ese partido que se gana una vez de cada cien. El de ayer no, porque es el partido que nos devuelve a los aficionados a aquello que había antes. Un Atleti que jugaba de igual a igual al Madrid, olvidándose de la tabla del momento y que el Madrid temía. Que normalmente ganaba y que a veces perdía pero que siempre tenía que sufrir y esforzarse. Estos últimos años han sido insufribles por esa desigualdad. Necesitábamos ganar, dar la campanada, pero también recuperar el orgullo.

Me vienen a la mente unas declaraciones de Antic sobre el juego de este equipo. Algo sobre el estar esperando al rival... el partido de ayer y lo que llevamos viendo desde agosto, dejan claro que en la idea de Simeone no hay sitio para el eterno patadón ni que el único jugador que vale es el esforzado currito. Sólo así puede entenderse, como jugadores como Arda Turan, Koke o Miranda, dotados de bastante técnica estén explotando en esta etapa.

Y ayer lo sufrió el Madrid. Ya el Camp Nou tuvo que callarse en la vuelta de la Supercopa. El Atleti asfixia al rival, lo deja sin ideas y poco a poco se adueña de los partidos. Hasta ahora desdeñaba la posesión, porque ya ha demostrado que el partido puede tener un propietario con el 40% de posesión o menos. Ayer no sé qué cifras se dieron, el Atleti bailó al Madrid en la primera parte al toque... sólo nos queda certificar estos partidos con goleadas, pero tal y como va esto, tal vez llegue dentro de no mucho tiempo.

Hoy muchos medios y aficionados quieren las cabezas de Ancelotti o Benzema y no les culpo, la derrota fue dura. Pero del partido de ayer tengo claro que el Madrid, de no haber tenido al Atléti, o al menos a esta versión que estamos disfrutando, más tarde o más temprano, hubiera encontrado a sus ayer atenazados cracks y se hubieran llevado los puntos. Es la puñetera pegada, que tantos defectos tapa y tantas bocas críticas tapa. Pero la verdad del Madrid, es que tiene que superar el post-mourinhismo.  Queda mucha liga y repito, ayer había rival.

Del partido no pretendo aportar nada nuevo. Koke y Arda se adueñaron de la pelota y Diego Costa fue una pesadilla. Pero hoy quiero ser justo con dos jugadores sobre los que tengo dudas. Thiago, por llevar años sin demostrar más que intermitencia, fue la base del trabajo del Atleti, poniendo esa calidad que Mario tal vez no tenga y Villa, que todavía se está adaptando y que ayer se fajó para dejar los huecos a Diego Costa. El resto del equipo no desentonó, por encima de aquellos que hoy llenan las portadas, lo gordo está en el equipo.

Y como corolario, recomiendo (ir a rueda de prensa completa en youtube) la rueda de prensa del Cholo tras el partido. Son nueve minutos en los que se da un ejemplo de honestidad, humildad y honradez. Sobre todo en cuanto a las preguntas sobre la candidatura al titulo de este equipo.

Nada más. Al fin y al cabo son sólo tres puntos. Y el partido de Champions con el Porto está ahí, así que no se puede estar en Neptuno perennemente.

Un abrazo del Abu

Jesús

martes, 21 de mayo de 2013

2-1: Campeones de Copa





Quería creer. Una vez más luchaba por pensar que esta vez sí. Han sido demasiadas en 14 años y esta vez la diferencia estaba en que el partido de marras era una final. En el Bernabeu, contra el Madrid. Pero una y otra vez me venía a la cara el bofetón de los últimos dos derbies, de un equipo que poco mostró y al que con muy poco derrotaron.

Mis ideas estaban claras. Tumba abierta, cuerpo a cuerpo, valentía... qué cojones, inconsciencia. Este tipo de partidos reservan su premio para los valientes. Si vas por el 0-4, te puede llegar el 4-0, pero nunca te quedarás con la duda. La alternativa no había servido en el Calderón ni ante Barça ni Madrid. No, ese camino me parecía un suicidio.

Tres días después algún osado escribe sobre las virtudes de la táctica de Simeone frente a Mourinho. Bueno, digo osado, porque me temo que el portugués, simplemente estaba buscando algún momento para escaparse a casa a empaquetar sus pertenencias. El Cholo volvió a aplicar una receta de calma, colocación y aguante. Y así llegó el gol anterior al minuto 20. Y así llegó el catastrofismo.

Pero tengo la sensación de que lo que vino después era un preludio de la prórroga. El Madrid no tenía plan B, ni físico... así que dejaron el partido al Aleti, confiando en que una vez más no supieran que hacer. Y Falcao decidió hacer de crack del regate... (Albiol quedó allí dando vueltas) y dar un pase profundo a Diego Costa. Casi nadie ha valorado el gol, ciertamente Diego López casi lo saca, pero fue al sitio justo con la fuerza justa.

Y otra vez a empezar. Pero lo de después es una película que en estos 14 años los del Calderón conocemos mejor que el Madrid y su gente. Palos, paradas y la sensación de que el triunfo no se tenía que haber escapado. Los goles se marcan... en futbol ganar a los puntos no existe. Los partidos se juegan una vez, no cien... ¿cuántas veces me lo han dicho los madridistas estos años? La lección me la sé de memoria.

Una hora después reflexionaba sobre lo acontecido mientras deambulaba por el centro de Madrid camino de Neptuno. No hay grandes conclusiones. Tal vez el partido había llegado donde quería el Aleti o simplemente lo encontró. Un Madrid angustiado, lamentándose de una huida y de su mala suerte y encima cuesta abajo físicamente y sin freno. El caso es que se empezaron a imponer. Una Diego Costa, otra Koke y tras el corner, tuvo que llegar Miranda.

Y de ahí al final, Courtois y el caos. Se acabó. Partido más emocionante que bueno, bueno, qué diablos, un tostón insufrible. Ronaldo perdiendo los nervios y jugando al kungfu con las napias de Gabi... que luego se fue a la calle también.

Catorce años. Una generación de atléticos no sabían más que de imágenes de victorias en el Youtube y es que aquella victoria el año del descenso o aquella final del 92, francamente para esa generación eran tan cercanos para ellos como Ben Barek, Escudero, Luiz Pereira, Peiró o Collar. Leyendas. Y si no, ¿cómo tengo que sentirme yo cuando hablaba de aquellos partidos de poder a poder en los que el respeto era algo más que un intento de no humillar previamente? Como mi abuelo o mi viejo.

En fin, tercer título del Cholo y quinto en tres temporadas. Si alguien tenía dudas, el Atleti recupera su autoestima, por mucho que su plantilla no sea de pedigree. Que siga la fiesta, y si es posible, a por la Supercopa contra el Barça en agosto.

Ya dije que no tengo grandes conclusiones. A ver si se me ocurre algo más en el resumen de la temporada. Si es que puedo escribir algo.

Un abrazo del Abu

Jesús